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Rory por el career slam

Inicia el Torneo de Maestros

Fernando de Buen




Se acabaron las especulaciones y el Augusta National está listo para la 79ª edición del Torneo de Maestros, el primer grande del año y el inicio de la verdadera temporada golfística de cada calendario. Todos los ingredientes están en esta espectacular olla y muchas preguntas tendrán respuesta la tarde de este domingo, cuando uno de los 98 jugadores que van a participar, sea investido con el blazer verde que distingue al campeón de este torneo.

Tiger Woods está de regreso tras una pausa de varias semanas intentando rescatar su nivel de juego, que se vio profundamente afectado en sus últimas participaciones, llegando inclusive a obtener un último lugar. De acuerdo con fuentes periodísticas muy confiables, las últimas rondas de práctica del californiano fueron de un nivel extraordinario, pero aun así sus probabilidades de pasar el corte son apenas de 50/50 entre los apostadores. Al momento de escribir este artículo —lunes por la tarde— los momios de Tiger para ganar este torneo, son de 20 a 1; demasiado altos para un jugador que ha ganado aquí en cuatro ocasiones, pero demasiado bajos para quien ocupa actualmente el lugar 111 del mundo.

Pero Tiger, a pesar de lo que piensan muchos, no es lo más importante del torneo fundado por Bobby Jones y Clifford Roberts. Ese lugar le pertenece al mejor jugador del mundo, el norirlandés Rory McIlroy, quien se presenta a este campeonato, pretendiendo convertirse en el sexto jugador en la historia en ganar el career slam, es decir, ganar los cuatro grand slam del calendario, sin que necesariamente se haga en la misma temporada. Como motivación especial, él ganó el Open Championship y el PGA Championship en 2014, por lo que de ganar aquí, tendría tres majors consecutivos en sus alforjas, y cinco en total. Nada mal para un jugador de 25 años. Sus momios son de 8/1, números que solo comparte con otro jugador: el sorprendente joven estadounidense Jordan Spieth.

Con solo 21 años Spieth, oriundo de Dallas, es el jugador más prometedor de los Estados Unidos, desde el surgimiento de Tiger Woods en 1996. Aunque solo cuenta con dos victorias en el PGA Tour, una en 2013 y otra este año, su desempeño es tan efectivo dentro del campo de golf, que ya ocupa la cuarta posición en el ranking mundial. Ha participado en este torneo una sola vez —el año pasado— concluyendo en segundo lugar, tras sucumbir —muy probablemente por los nervios— en los hoyos finales de la última ronda. Llega a esta edición con una mayor madurez y sus posibilidades de ganar, como reflejan los especuladores son muy altas.

Con dos sacos verdes en su clóset, el zurdo Bubba Watson, ganador en 2012 y 2014, es el tercer favorito para ganar este torneo de acuerdo con los apostadores de Las Vegas. Sus momios son de 10/1.

Dos jugadores con 12/1 ocupan la cuarta posición en las probabilidades, según Vegasinsider.com, Dustin Johnson, flamante ganador del WGC-Cadillac Championship, y el australiano Jason Day, quien ganó otro WGC, el Accenture Match Play el año pasado. Day ocupa la quinta posición en el ranking mundial, mientras que Johnson está dos escalones abajo.

Los siguientes en la lista son Jimmy Walker (18/1), Adam Scott (20/1), Henrik Stenson (20/1), Phil Mickelson (20/1) y Tiger Woods.

Rob Bolton opina un poco diferente
Para el experto en estadísticas del PGA Tour Rob Bolton, la lista de favoritos está encabezada por Bubba Watson, a quien le siguen Jimmy Walker, Jordan Spieth, Jason Day, Henrik Stenson y, hasta el sexto lugar coloca a Rory. La lista continúa con Adam Scott, J. B. Holmes, Brandt Snedeker y Patrick Reed.

En este caso, me parece que Bolton apuesta demasiado por quienes compiten más regularmente del PGA Tour, y aunque coloca a Stenson y Rory entre los mejores, no los ubica en mejor posición, pensando quizá que en el presente siglo ningún europeo se ha puesto el jersey verde.

El campo y los últimos cambios
El famosísimo campo diseñado por  Alister MacKenzie con la ayuda del propio Bobby Jones, ha podido adaptarse a los avances de la tecnología en el correr de los tiempos. De las 6800 yardas que medía en la década de los 40, llegó a alcanzar 7445 hasta antes del 2009, pero un pequeño recorte de 10 yardas en el hoyo 1 ese año, lo dejó en las actuales 7435. Es un tradicional par 72 con cuatro par 3 y cuatro par 5. Aunque muchos criticaron el importante aumento a su longitud —aduciendo que era en apoyo de los pegadores largos— el propio Gary Player, quien ganó aquí en 1961, 74 y 78, mencionó que las críticas eran injustas pues: «… los muchachos están básicamente teniendo los mismos segundos golpes que Jack Nicklaus tuvo en sus mejores años».

En conclusión…
En conclusión no concluyo nada. Si bien es difícil pronosticar en el golf, este torneo resulta aún más complicado que cualquier otro, pues el campo sede no se parece a ninguno en el calendario.

Mi única sugerencia es que hagamos un gran espacio para poder ver este torneo, que es de los más emocionantes del mundo, pero también el que presenta la mejor transmisión televisiva, con poquísimos cortes comerciales y una calidad excepcional.

Inicia el Masters, inicia lo mejor del golf, la emoción estará al máximo.

¡Que lo disfruten!

fdebuen@par7.mx