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Llegó al cenit a los 17 años

Lydia Ko, la increíble número 1 del mundo

Fernando de Buen


Lydia Ko.

La noticia ya resuena en las principales páginas deportivas del mundo: a los 17 años, Lydia Ko ascendió al número 1 del ranking mundial femenil. Nadie en su sano juicio habría imaginado que esta niña nacida en Seúl, Corea del Sur, pero de nacionalidad neozelandesa, habría de convertirse tan rápido en la mejor golfista del planeta.

Nació el 24 abril de 1997 y comenzó a jugar a los cinco años de edad, poco después de que su mamá la llevó al pro-shop del Pupuke GC, en Auckland, Nueva Zelanda. Apenas dos años después, a los siete, llamó la atención de los medios al competir en los campeonatos nacionales amateurs de dicho país.

Desde entonces, su currículo es más que impresionante.
El 29 enero de 2012, Ko se convirtió en el ganador —hombre o mujer— más joven de la historia del golf profesional, tras salir victoriosa en un torneo del Australian Ladies Professional Golf (ALPG), ¡a los 14 años! Poco más adelante, en agosto de ese mismo año, ya con 15 años y cuatro meses, se volvió la más joven ganadora de un evento del LPGA Tour, por ganar el Abierto Femenil Canadiense, hazaña que repitió al año siguiente.

Ante la extraordinaria capacidad de esta muchacha, llegó el momento de dar el paso inevitable: saltar el profesionalismo. Fue al término del Evian Championship, torneo en el que quedó en el segundo lugar, cuando anunció que en 2014 se convertiría en profesional. En realidad lo hizo poco antes, en noviembre de 2013, durante el CME Group Titleholders. Un mes antes, el LPGA Tour le concedió el permiso especial para poder jugar en el circuito como profesional, antes de cumplir los 18 años.

En abril de 2014 ganó su primer título en el LPGA Tour en suelo estadounidense, el Swinging Skirts LPGA Classic; el triunfo fue su propio regalo por cumplir 17 años durante el torneo. En julio ganaría su segundo evento del año, el Marathon Classic. Para nadie fue un misterio que obtuviera el título de Novata del Año de la LPGA.
Hasta la fecha, ha ganado cinco torneos en el circuito femenil estadounidense, uno más en el Ladies European Tour, dos en el ALPG y uno más en el circuito femenil coreano (KLPGA).

¿Hasta dónde llegará?


Es muy difícil de pronosticar el futuro de esta niña prodigio del golf, pero baste saber que ha superado todos los récords imaginables, en relación con el ranking mundial, lo que la coloca en un capítulo especial, en comparación con las demás niñas que siendo muy jóvenes han llegado al profesionalismo. El más obvio ejemplo es que ninguna de ellas ha ascendido al pináculo de esta clasificación.

Para darnos una idea del tamaño de su hazaña, es necesario precisar que llegó al primer lugar del ranking a los 17 años, nueve meses y nueve días, mientras que Tiger Woods lo hizo a los 21 años, cinco meses y 16 días, Jiyai Shin y Yani Tseng —dos extraordinarios golfistas—alcanzaron el cenit a los 22 años de edad.
Hasta la fecha ha participado en 43 eventos, logrando 23 top-ten y nunca ha fallado el corte. Si algo le falta en su palmarés, es ganar un major, pero tiene tiempo y oportunidades para hacerlo, rompiendo el récord de juventud, pues la más joven ganadora de un torneo de grand slam es Morgan Pressel, quien a los 18 años, 10 meses y nueve días ganó el Kraft-Nabisco en 2007.

Acerca de ella, menciona Annika Sörenstam que es «… excepcionalmente talentosa, con una madurez que supera su edad y del gusto de los fanáticos del golf y competidores. Ella es responsable de generar un mayor interés en nuestro deporte, no solo en su natal Corea del Sur, sino su patria adoptiva Nueva Zelanda, al igual que entre los jóvenes de todo el mundo».
La pregunta que está en el aire y solo el tiempo responderá es si sabrá lidiar con el inmenso paquete de ser la mejor del orbe, lo que implica muchísimas distracciones en atención a medios, eventos sociales o de celebridades, etc.

Para Stacy Lewis, la mejor golfista estadunidense de los últimos años, y quien ya fue número 1 por varios meses, la transición no será tan difícil para Lydia. «Pienso que ella empieza a darse cuenta de que hay mucho más en el camino, pero es todavía muy inocente a los 17, y no la veo cambiando demasiado o transformando su horizonte —comenta la texana—. Ella podría estar un poco más ocupada, pero no la veo cambiando mucho», concluyó.
Lydia Ko podría modificar por completo el actual panorama del golf femenil profesional y darle el empuje de mercadotecnia que en 1996 le dio Tiger Woods al varonil. Sin embargo, para que ello se cristalice, deberá resistir la presión de ser la mejor golfista del mundo.

fdebuen@par7.mx